martes 24 de marzo de 2009

Cómo lo vi yo: Iron Maiden en Chile, 2009


El día domingo 22 de marzo de 2009, Iron Maiden visitó de nuevo Chile como parte de su gira "Somewhere Back in Time". Entérate de las impresiones del concierto de Chango después del salto!

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Bueno, después de esa blogistica y web 2.0 introducción, expresaré mi opinión respecto a la presentación del ya emblemático -por distintas razones- grupo inglés.
Partiendo por el precio del ticket, $22000 la entrada general si no me equivoco, casi una ganga en una época en que en Chile asistir a este tipo de eventos cuesta un ojo de la cara (aunque no tanto como ver a la selección jugar en el Nacional).
Ahora, el lugar del evento -el Club Hípico de Santiago- ayudaba a la calidad del show: una gran escenografía, y mucho espacio para que entrara una gran cantidad de personas, conspiraban en que el sonido y potencia de la banda no dejara a nadie indiferente.
Sin embargo, y en mi opinión de "escuchador de música sin estudios serios y confiables al respecto", la calidad del sonido partió mal y se fue afirmando y afinando con el correr de las canciones; creo que solamente los fanáticos que conocen las canciones al revés y al derecho podían identificar que cantaba Dickinson, porque al menos yo no distinguía nada.
Lo mismo ocurría (nuevamente: mi opinión, no sea talibán) con las cuerdas, guitarras que sonaban al típico rock-adolescente-sobevalorado-de-los-00 (mucho ruido y pocas nueces) y no se podían distinguir claramente las melodías. Y el bajo casi inexistente.
Pero todo eso fue cambiando más o menos en la tercera o cuarta canción, donde la voz ya empezaba a adquirir esa sonoridad clásica que uno tantas veces ha escuchado a lo largo de los años, y que tanto se agradece. Las guitarras se hacían mas "individualizables" sin perder potencia, y un bajo potente que apoyaba el conjunto. Respecto a la batería, nada que decir, sonoridad impecable de principio a fin.

Pero ahora la parte que más puede generar discusión (claro, si alguien me lee o me escucha): puesta en escena impecable... pero y el setlist?
Uno no puede esperar que en una gira que conmemora la mejor época y los mejores éxitos de Maiden, los músicos se den el lujo o trabajo de tocar canciones nuevas, hacer mucha improvisación, cambiar el setlist en cada país... pero tampoco se puede hacer un show casi idéntico a aquellos discos en vivo que han salido a la venta o los mp3 que andan circulando por internet.
No es que no me haya gustado la elección de los temas, pero creo que tantos años de trayectoria podrían ofrecer algo más de variedad, tanto en las canciones elegidas como en la forma de tocarlas: que se yo, un poco de improvisación en algunas canciones, jugar un poco mas con el publico, algún medley rápido de distintas canciones no tan tocadas, cambiar un poco las arengas del vocalista al publico... un poco de variedad digo yo. Después del concierto pensaba el siguiente ejercicio: si se cronometraran las canciones de este show, y se compararan con -como ya decía- los distintos discos de conciertos que andan por ahí, creo que los tiempos serian bastante similares.
En resumen, la música de Iron Maiden estuvo bien tirando a muy bien, pero no fue algo sobresaliente. Fue lo que los fanáticos querían escuchar, no fue algo con la intención de sorprender.

Me hubiese gustado también que se diera más énfasis a la escenografía que estaba impresionante, pero no la destacaban tanto. El fondo del escenario cambiaba cada cierto tiempo, pero desde lejos y en las pantallas no se apreciaba mucho, por falta de iluminación y por que las cámaras no se preocupaban de ello; las luces, llamas y mini-fuegos artificiales aparecían en los momentos justos y no abusaban de esos recursos. Y hacia el final del show, un Eddie gigante saliendo "momificado" desde el fondo y otro paseando entre los músicos fue simplemente notable; aun así, me hubiese gustado ver más Eddies y sus distintas caracterizaciones de los distintos discos a lo largo de todo el show, ya que estamos hablando prácticamente de una gira de conmemoración a la trayectoria.

Para finalizar: ok, termina el concierto, los músicos se suben a su limusina y se van, pero el perraje no pues. La salida del club hípico era una mini-aventura en sí, tratando de ver por donde caminar ya que la iluminación era poca, tratando de no chocar con otras personas, y como dice Serrat, "caminante no hay camino, se hace camino al andar". Después de un buen concierto lo mejor es poder salir como la gente y no como animales en un establo. Para que hablar de la entrada al metro, creo que nadie les avisó que cuando estuvieran a punto de cerrar iba a llegar la gente desde el concierto.

Eso por ahora, si recuerdo o asimilo más cuestiones las agregaré, pero por ahora solo queda preparase para Radiohead este viernes 27 y para Kiss el 3 de abril. Y ojalá ganarme unas entradas en la radio para Sonic youth. Saludos, amigos.



2 comentarios:

ranamaldita dijo...

"fear of the dark.... you!!!...ajajaj"

Vamos cabros a aprenderse mas canciones.

pussycat dijo...

me acorde de lo mismo jajajaja